Nación.
Me encuentro hoy en El Mundo con un artículo que escribe Jorge Bustos que se titula “Todavía no sabe qué es una nación”. Se refiere a Pedro Sánchez y resulta llamativo para leer, pero resulta imposible porque es para suscriptores. Así que me quedo con las ganas de leerlo, pero el título de parece muy jugoso.
¿Podemos echar en cara a nuestro Presidente del Gobierno que no sepa lo que es una nación? ¿Lo sabe usted? ¿Se lo han enseñado? Se ha escrito y filosofado mucho sobre lo que es una nación. Y los escritores se meten en un laberinto entre naciones, estados, nacionalidades y países. No me detendré a explicar semejanzas y diferencias. A la hora de la verdad, y por resumirlo para todos los gustos, una nación es un lugar en el que todos pagan los impuestos que una autoridad decide o deja aplicar. Me imagino que este concepto es tan insatisfactorio para el lector como para mí.
Resultaría más fácil aproximarse al concepto de España como nación. Los artículos 1 y 2 de la Constitución intentan definir lo que es España, el artículo uno nos dice que es un Estado social y democrático de Derecho y que su forma política es la Monarquía parlamentaria. El artículo dos nos habla de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, que es el fundamento de una Constitución que reconoce y garantiza el derecho de la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas. Como podrán comprobar, en el presente hay muchos que discuten la validez o no de lo que rezan ambos artículos. Si nos damos cuenta, la Carta Magna no nos aclara mucho qué es España y quiénes son los españoles. No es algo que nos haya preocupado mucho. Tampoco les ha ocupado mucho a nuestros maestros. En las escuelas se enseña más lo que es una nación inexistente o la región; si de España se enseña algo, es que es el Estado opresor de una aspiración a erigirse en Estado.
No le exigiría al Gobierno de turno que me enseñe o sepa qué es España, pero sí le rogaría que me hiciese partícipe de su modelo de España, que sería el equivalente a su concepto de nación. Pero me da la impresión de que tienen un concepto tan diverso de nuestra nación que se trata a los españoles de forma diferente según su nacionalidad o región. Es lo equivalente a crear ciudadanos de primera y de segunda, territorios con privilegios y con servidumbres. Y eso no me parece muy solidario. No hace nación, pero eso se lo dejamos a otros.
Hace mucho ya que España perdió el concepto de nación. Un beso
ResponderEliminarMe da la impresión de que solo lo ha intentado, que pasamos de reino a amalgama.
EliminarUn saludo
Hola Lufer , leí un poco
ResponderEliminardel artículo:y dice (esto
por Sánchez), que será
desalojado de Moncloa,
por un ataque parecido
al de el otro día, con la
diferencia que este será
ejecutado desde dentro,
no creo que sea una
mocion de censura,
este , además de no
saber de naciones,
no sabe que su tumba
política, será este asunto,
esto da, para una película,
saludo.
No sé, la verdad es que tiene recursos y capacidad de intriga, es capaz de instalarse en el centro de un equilibrio inestable prometiendo de todo. Si te das cuenta nadie le quiere en el poder, pero a todos les interesa que se mantenga. España como nación se la juega en Ceuta a corto plazo y con este hombre en el poder a medio plazo.
EliminarUn saludo
La constitución fue creada por personas inteligentes, creyeron que era buena, y tenían razón.
ResponderEliminarEl principal problema surgió con el independentismo, seguido de algunos cambios por interpretaciones erróneas que el constitucional de parte, no quiso o no se atrevió a derogar.
Saludos.
Hola Matías,
EliminarEn mi opinión la Constitución es un acuerdo de mínimos que da un marco de convivencia en todo lo que afecta a la nación menos lo que se refiere a las autonomías, que viene a crear diecisete Españas diferentes. Se pretendía solucionar el problema vasco y catalán creando diecisite autonomías, algunas de ellas artificiales (Santander, La Rioja, Madrid...) que no han hecho que liar más cosa.
Un saludo