Nos convoca esta semana nuestro amigo Ibso que, desde su blog “Camino a utopía”, propone un reto al que ha denominado “El objeto, la idea o el sentimiento que no debería existir” y nos invita a escribir un relato de unas 350 palabras desarrollando la idea de algo habitual que no debería sorprendernos, pero que está fuera de lugar, este algo puede ser un objeto, un pensamiento o un sentimiento. Soy un aficionado a los OOPART (Out Of Place Artifact - Artefacto fuera de lugar) así que me gustó la idea de este reto en el que intento juntar a los tres (objeto, pensamiento y sentimiento), no sé si lo lograré, en...
El cuento del explorador de Marte.
John W. Mortimer era el comandante de la misión Ares V. Estaba bajando la escala del módulo de posado Amstromg para ser el primer humano en pisar la superficie marciana. Sus compañeros Neville Williamson Jr. Y Mary Stonerock permanecían en el módulo comprobando las comunicaciones. Otros dos tripulantes permanecían en órbita, monitorizando la superficie del planeta. Por cuestiones de rango, John pasaría a la historia como protagonista; Neville y Mary serían secundarios, y los otros dos astronautas completamente anónimos.
Comenzó su paseo hacia una pequeña elevación. Al pasarla sería posible comprobar la calidad y la eficacia de las comunicaciones. El suelo era rocoso, como indicaban todas las fotografías tomadas, y el paisaje tenía un aspecto que él consideraba rojizo, más por costumbre que por percepción. Desde luego, el cielo no era azul y el sol brillaba sin alegría. Se sentía cómodo a pesar de ir embutido en el traje espacial con una escafandra de tres viseras. No le costaba mucho trabajo andar y llegó al promontorio antes de los esperado y sin hacer un gran esfuerzo.
Pasado éste y frente a él, colocado en una sombra, distinguió un tenderete consistente en una sábana extendida, casi sin arrugas. Sobre ella había varias franelas de diferentes equipos y selecciones de fútbol, todas de la última temporada. Había otra sección, también de camisetas, que tenían impresas frases como “Recuerdo de Marte” o “Pasé por Marte y me acordé de tí”; había además una nota que informaba de la posibilidad de encargar el color deseado.
John se sintió primero un poco descolocado; su primera intención fue buscar a la persona que atendía ese tinglado; era una tontería hacerlo. Luego se fue indignando paulatinamente. No era para menos: dos años de viaje, ocho horas al día peladeando para mantener el corazón sano, más de setecientos días comiendo comida en pasta entubada y agua en pajita, ser el primer hombre en Marte para encontrar al final esto... Era realmente intolerable.
Decidió llamar a sus compañeros e informarlos:
— ¡Hey!, Neville, Mary... ¡Nos han mandado a Marte sin un pavo!... ¡Y aquí todo es carísimo!
Hasta llegar al final de tu cuento es toda una ventura trepidante, estar en otro planeta y poder explorar después de un largo viaje
ResponderEliminarClaro que llegas al final y te encuentras un tenderete de banderas con equipos de fútbol y te da un perreque jjjjj y encima sin un euro en el bolsillo
Ingenioso querido compañero hasta decir basta jjjj
Te deseo un muy buen jueves.
Abrazo.
Hola Campirela,
EliminarMuchas gracias por el comentario. Posiblemente haya una segunda poarte que registre una conversación entre el astronauta y el dependiente, pero será más larga y extensa que 350 palabras.
Un saludo.
Muy bueno. No me extrañaría. Un beso
ResponderEliminarTe digo lo mismo que a Campirela, seguramente haya una segunda parte que trate de la conversación del astronauta con el tendero.
EliminarUn saludo.
Tu sempre criativo! E pena fazer tudo isso e estar sem um tostão!
ResponderEliminarCada uma que inventas,rs
Adorei! abraços, lindo dia, chica
Hola Chica,
Eliminar¿Y dónde llevaría el dinero? Dejémoslo en el absurdo.
Un saludo.
Olá Chica,
E onde eu levaria o dinheiro? Vamos deixar isso um absurdo.
Tudo de bom.
No puedo borrar la sonrisa de mi cara. ¡Qué buenooooo!
ResponderEliminarY analizándolo diría que sí, que has logrado meter un objeto, un pensamiento y un sentimiento que están fuera de lugar. Así que hoy te llamaré ¡GENIO!
Un abrazo y muchas gracias por tu participación.
Hola Ibso,
EliminarMuchas gracias por la crítica, creo que no es para tanto. Dejémoslo en una buena ocurrencia, si has visto los comentarios anteriores habrá una segunda parte.
Un saludo.
Que frustrante, tanta preparación y se les adelantaron.
ResponderEliminarAdemás pretenden cobrar por todo.
Buen efecto humorístico
Saludos
Hola Demiurgo,
EliminarGracias por lo del efecto humorístico, puede que haya una segunda parte más crítica. Cualquiera sabe si se les adelantaron o era un polizón.
Un saludo
Gran sorpresa que se llevó el astronauta! Jaja me imagino la decepción por no ser el primero! 😂 un abrazo
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
EliminarHola Mónica,
EliminarCreo que la decepción vendrá más tarde, de momento ganan el pasmo y la indignación por los precios, pero es que ha estado dos años fuera de casa y no sabe como han subido los precios.
Un saludo
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminaroh!!!... que decepción para ese hombre.
ResponderEliminarHola Gustab,
EliminarTe digo lo mismo que ha Mónica, antes que decepción, pasmo y escándalo.
Un saludo
Tanto prepararse, tanto sacrificio y cuando llega además de las clásicas remeras se da cuenta de que no tiene ni un centavo para gastar, lo peor es comer durante tanto tiempo desde un tuvo, eso sí que yo no lo aguantaría ni por conocer el Universo entero, jajajaj, muy buena historia LUFERURA.
ResponderEliminarUn abrazo y buen fin de semana.
PATRICIA F.
Hola Patricia,
EliminarYo creo que lo intentaría aguantar. Cuando hice las prácticas de supervivencia, estuvimos tres personas tres días en el mar, las raciones eran un sobre de caldo de pollo que se disolvía en agua y tres galletas de cereales (una ración por persona). El primer día tomamos entre los tres una ració, el segundo día solo tomamos una galleta entre los tres, no tomamos caldo porque había poco agua, el último día preferimos no comer esas galletas. Me imagino que con lo entubado pasará lo mismo. Lo malo es que cuando regresen a la Tierra les costará trabajo comer un mal filete. Y encima sin camisetas.
Un saludo.
Por eso yo no me dejo atrás la tarjeta de crédito aunque vaya a la vuelta de la esquina.
ResponderEliminarSalud.
Hola Erik,
EliminarSería una buena idea, claro que no sabemos que tarjetas sirven para Marte.
Un saludo.
Marte Siempre ha sido un planeta peligros, porque sus habitantes son menos eticos que nosotros, nada mas con ver los precios se da uno cuenta de que otra vez estan recaudando fondos para invadir la tierra. H.G. Wells los destruyo facil pero quieren revancha
ResponderEliminarHola J.C.
EliminarMuy buena deducción, además creo que ya han desarrollado las vacunas. Algunos han venido ya y han formado la quinta columna.
Un saludo
Lo voy a decir de la forma más elegante posible: me hubiese gustado que este texto fuera mío. Es un estilo que me encanta, nos vas llevando por una senda reconocible hasta que aparece lo inédito. Bellísimo. Saludos
ResponderEliminarHola Oso,
EliminarAgradezco mucho tu comentario, que me parece muy generoso. Me alegra que te haya gustado.
Un saludo
Me has hecho reír con ganas. Tus dotes de escritor me han llevado hasta un final inesperado, jajaja.has cumplido el reto con creces.
ResponderEliminarHola Tracy,
EliminarMuchas gracias por el comentario, aunque creo que exageras con mis dotes. ¡Ojala fuese cierto!
Un saludo
Buenísimo ese giro. Me he reído muchísimo con esa frase final.
ResponderEliminarCurioso que se asombre más por los precios que por lo que de verdade ha desubicado al leerte: el puesto de merchandising en Marte.
Hola Rebeca,
EliminarMuchas gracias por el comentario. Me había propuesto algo que no debería existir (el tenderete) un sentimiento fuera de lugar (la indignación por los precios) y un comentario que no debiera hacerse (haber ido sin dinero), ha salido un relato que hace homenaje al absurdo.
Un saludo
Amigo Luferura, boa noite de paz!
ResponderEliminarNão sabemos como seria pior noutro planeta, nós que reclamamos tanto do nosso...
Excelente criatividade!
Tenha dias abençoados!
Abraços fraternos
Hola Roselia,
EliminarEn el siguiente artículo aparece el dependiente y habla con el astronauta, también le explica porqué está mejor en Marte que en la Tierra, aunque resulta igual de absurdo que este.
Un saludo
Olá Roselia,
No artigo a seguir, o lojista conversa com o astronauta e explica por que ele está melhor em Marte do que na Terra, embora seja tão absurdo quanto este.
Atenciosamente,
Jjajaja qué bueno mandarles a Marte sin dinero. Yo que creía que allá no hacía falta jaja pero por lo que se ve, no hay que salir sin dinero. De todas formas menudo sacrificio tener que estar embutido en un traje y comiendo pasta entubada y bebiendo agua en una pajita , no me gustaría estar en esa situación.
ResponderEliminarBuen relato LUFERURA.
Un abrazo.
Hola María,
EliminarLos hay que nos gustaría hacer ese viaje, a pesar de todo. Aunque no creo que vea a un hombre pisando Marte. Me imagino que tendrán que poner un cajero o cheques de viaje porque no sabemos que moneda usan allí.
Un saludo