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04 mayo 2026

LA JUSTICIA SOCIAL

 La justicia social.

 


Partamos de una base: la generalización trae el germen de la desinformación. Por eso creo que es conveniente advertir que de lo que se va a decir hay excepciones. También las hay, y muchas, en los que defienden esa justicia social.

La justicia social es uno de los mantras de la izquierda. Un mantra que no se explica y está sujeto a muchas interpretaciones. Se insinúa que esa justicia se asienta en una igualdad y se denuncian las desigualdades. Sería mejor llamarlas desequilibrios, hay quien las denomina brechas. Da mucho de sí, me atrevería a decir que, cuando intentamos tapar una brecha, surge otra más grande de otro índole. Los impuestos se utilizan como uno de esos medios para alcanzar la justicia social.

Y es que antes de hablar de una “justicia social” deberíamos hablar de una “justicia vital individual” fruto de las consecuencias de las decisiones que ha tomado una persona. No puedes ser abogado si no estudias derecho, no puedes estudiar derecho si no has aprobado y no puedes aprobar si no has estudiado, no puedes estudiar cuando prefieres irte de copas a preparar un examen. Un abogado con estudios cobra más que alguien que no tiene carrera y no tiene estudios.

Los que defienden la “justicia social” suelen mantener el principio de que “es justo que los que más cobran paguen más que los que menos cobran” defendiendo una progresividad a la hora de pagar. Digamos que puede ser legal, aunque pongamos en duda su justicia. Los sueldos, lo que cobra cada uno, no es una cuestión de azar. El sueldo está en función de un trabajo, esfuerzo, y una responsablidad. Uno disfruta de un sueldo gracias a un esfuerzo que ha hecho a lo largo de su vida, estudiar en vez de irse de copas, o echar unas horas en prepararse mejor y hacer mejor su trabajo. Los méritos también cuentan. En este caso parece que no hay tanta justicia en el hecho de que uno que se esloma y del que dependen otras personas tenga que pagar más por trabajar más y ser más responsable. En fin, es discutible.

Lo triste de la “justicia social” es que se considera a la situación de cada uno como fruto de la fortuna, como si esa “justicia individual” no tuviese nada que ver. Debería de basarse esa justicia social en el hecho de que todos disfruten de las mismas oportunidades. En el panorama que se dislumbra no se contemplan las oportunidades perdidas, en muchas ocasiones despilfarradas, por las personas. No son víctimas de otro más que de sí mismas. Esa justicia social que muchos defienden provoca que unos trabajen para mantener a los que no quieren trabajar. Tampoco valora los méritos, no sirven para nada.

Quizás el lema de la justicia social sea el de “todo el mundo es bueno y todo el mundo sirve para todo”, pero sabemos que no es cierto. Hay que volver a diseñar la justicia social y sus conceptos.  

03 mayo 2026

RETO JUEVERO DEL 7 DE MAYO. INTELIGENCIA ARTIFICIAL VERSUS ESTUPIDEZ NATURAL

Reto Juevero del 7 de Mayo. 

Inteligencia artificial versus estupidez natural.    

 

Estimados amigos.

Tomamos el relevo de Sylvia y le damos las gracias y la enhorabuena por la organización del último reto. Deseamos que vengan muchos más como este.

Como ya sabéis, la IA (Inteligencia Artificial) está de moda. Parece que, si decimos que cualquier sistema cuenta con IA o que nos apoyamos en la IA para hacer alguna cosa, le damos un valor adicional al aparato o a nuestra acción.


Con la IA ya podemos diseñar el cuadro de nuestros sueños sin saber pintar, podemos componer la melodía que más nos guste sin tener idea de música y, también, cada vez más peligroso, hacer un trabajo escrito digno de un doctorado sin tener ninguna idea de sintaxis ni ortografía. Casi podemos decirle que escriba con una caligrafía perfecta.


También hay quien hace terapia con la IA, le cuenta sus problemas y achaques y se cree todo lo que le cuenta su ordenador o teléfono, con la voz de una tal Siri, Alexa o Cortana. Siguen sus instrucciones meticulosamente excepto la principal: visita a un médico o a un psicólogo.


Este es uno de los hechos que demuestran que, paralelamente a la IA, estamos perfeccionando una estupidez natural que nos lleva a ignorar nuestro sentido común. Van paralelas: si una nos da comodidad, la otra nos empuja más al posible error.


Bueno, me estoy extendiendo demasiado y vamos a pasar al reto.

Propongo que en vuestro relato enfrentéis a la IA con la estupidez natural. Dejo a vuestra elección el vencedor. Se pueden jugar con muchas cuestiones que generen ideas a desarrollar en vuestro texto; os apunto algunas:

¿Cuándo se puede equivocar la IA?

¿Realmente es una ayuda?¿Cuándo puede dejar de serlo?

¿Sabemos utilizarla?

¿Se puede confiar en la IA?

Pero hay muchas más.

Os recuerdo que vuestro relato debe rondar las 350 palabras y, por supuesto, para escribirlo no está permitido recurrir a la IA, También me gustaría invitaros a comentar a todos los participantes que es una forma de enriquecer sus relatos.

Las aportaciones se irán actualizando en esta entrada, que se dará por cerrada el 10 de mayo.

Actualización del 3 de mayo


Actualización del 4 de mayo








 

 

02 mayo 2026

DOS DE MAYO

 Dos de mayo.

 


El dos de mayo celebramos la revuelta del pueblo de Madrid contra las tropas francesas. Se inició como una manifestación para impedir la salida hacia Bayona de los que quedaban de la familia real. No está claro que fuese una revuelta espontánea. Cuando los franceses sofocaron esta algarada, prendió la chispa y se extendió por todo Madrid. Celebramos un alzamiento de la gente más humilde. No hubo intelectuales, ni burgueses. Espoleados por la multitud, los capitanes Daoíz y Velarde, acompañados por el teniente Ruiz, encabezaron la última resistencia en el parque de Monteleón.

No sé por qué tenemos la tendencia de celebrar las derrotas, que así terminó el dos de mayo. También se conmemora en Cataluña que los partidarios del Borbón tomaron la ciudad de Barcelona. Con motivo del bicentenario de la batalla de Trafalgar se celebraron fastos y Arturo Pérez Reverte escribió un libro. Con motivo del bicentenario del dos de mayo se volvieron a celebrar fastos, Pérez Reverte escribió otro libro, pero además se publicaron otros, se hicieron documentales y la prensa saturó de artículos, como todavía hacen hoy algunos diarios, la hazaña y represión de los madrileños. El bicentenario de la Batalla de Bailén, primera gran derrota de los ejército napoleónicos, pasó casi desapercibido, sin libros y pocos artículos. El bicentenario del fin de la Guerra de la Independencia, pasó aún más desapercibido. De nuestras victorias decisivas, véase las Navas de Tolosa, casi tenemos que pedir perdón. También hay un arrepentimiento por nuestras hazañas, no merecen ningún homenaje los héroes de Baler, los últimos de Filipinas, porque eran un ejército colonial. En fin somos así.

Olvidamos las grandes fechas nacionales, ¿Les suena que se celebrase algún quinto centenario en 2015? No se hizo, y había motivos para hacerlo, dado que fue el año que Navarra se incorporó a la corona española, se cumplían los quinientos años de la España que conocemos. Claro que eso ya no es la historia de España, que según algunos expertos políticos empieza en 1812.

No debemos pasar por alto el verdadero significado del dos de mayo para España, creo que es en ese momento cuando empieza a sentirse la nacionalidad española, los buenos súbditos que empezaron defendiendo a su Rey y terminaron defendiendo a su nación. También llama la atención de que descabezados, sin rey que declare la guerra, son dos alcaldes los que declaran la guerra al francés. El dos de mayo, Daoíz y Velarde incumplen las órdenes recibidas y toman parte en la refriega, dejan de ser oficiales de los ejércitos del Rey para ser capitanes del ejército español. Un esfuerzo de resistencia que será asumido por diversas juntas de gobierno en cada región y que pugnarán entre ellas, ya había nacido un embrión de las autonomías. No sólo eso, en otras tierras de la monarquía, como por contagio, empezaron a nacer otras naciones al otro lado del mar.

Y es que el dos de mayo, nació la nación española, con todo lo bueno y lo malo.

01 mayo 2026

LOS GRANDES EDIFICIOS

 Los grandes edificios.


Como ya saben, el Corte Inglés de Méndez Álvaro ha cerrado. El Ayuntamiento de Madrid se ha quedado con la mayor parte del terreno. El Debate ayer nos daba cuenta de su futuro en un artículo que se resume en el título: “Rascacielos, zonas verdes, parking y bicimad: novedades en la metamorfosis de una parcela de 12.000 m² en Madrid”. Nos cuenta que el edificio se va a demoler y, en su lugar, se va a hacer todo eso.

Me van a disculpar, pero creo que es un claro ejemplo de divergencia entre las prioridades de la administración y los administrados. Los españoles perciben que su gran problema es la vivienda, incluso nuestros políticos coinciden por unanimidad en que hay un problema con la vivienda. Los pequeños, y no tan pequeños, locales comerciales que hay en los bajos se están transformando en apartamentos.

Creo que no sería una mala idea, atendiendo a la necesidad de viviendas, transformar ese edificio comercial en viviendas. Pero es mejor atender a las necesidades de la administración de turno. Constatamos cómo las administraciones van incrementando su patrimonio mientras que a los ciudadanos se les incrementan sus problemas e impuestos.

Parece que son necesarias más oficinas en plena era digital y de teletrabajo. Nunca es suficiente. A pesar de este engorde, las administraciones no pueden atender a la gestión de sus decisiones; vean si no las colas que se han montado con motivo de la regularización. Vean a los inmigrantes alojados por miles en instalaciones para cientos. Vean cómo se ofrecen cientos de casas para miles de inquilinos. En este caso, lo mejor es construir un par de edificios que centralicen a la EMT, bicimad, hacer un aparcamiento para muchos coches y un parque para que los parados puedan pasear mientras no trabajan y los inmigrantes sin alojamiento puedan pasar la noche allí. Por supuesto, lo pagan los madrileños con sus impuestos.

Me cae bien el alcalde Almeida, pero ciertas obras las considero un despilfarro. Dentro de la manía por las zonas verdes se le ha metido en la mollera hacer un parque sobre la M-30 en Las Ventas ampliando una zona verde, el Parque de la Fuente del Berro. Particularmente no le veo mucha utilidad. En definitiva, todos nos anuncian megaobras que nos van a dar, como ciudad, región o país, un prestigio que será socabado por los que pagan.

Quiero decir con esto que nos estamos gastando mucho en equipar a las administraciones para que nos den un servicio más bien deficiente. ¿De qué nos serviría una comisaria de policía con las mejores instalaciones, cámaras de vigilancia por toda la ciudad y fantásticas comunicaciones si no hay policías? Creo que fallan las prioridades. Que haya dinero para crear infraestructuras, pero no para mantenerlas, ni para que haya trabajadores. Es, entonces, un despilfarro.