Páginas

30 abril 2026

EL CUENTO DE LA SUPOSICIÓN


Atiendo otra vez al reto de Sylvia, sé que no es normal responder con dos textos, pero hubo dos propuestas que me llamaron la atención. El segundo inicio que me llamó la atención pertenece al libro “El matrimonio de Vizenza” (The Marriage Portrait) de Maggie O’Farrell, aunque la obra se desarrolla en el Renacimiento he decidido darle un argumento más actual y desenfadado en...

El cuento de la suposición

"Ella se sienta a la larga mesa del comedor, tan pulida que reluce como el agua y cubierta de fuentes, tazas invertidas y una coronita de ramas de abeto trenzadas. Su marido ocupa una silla, pero no en su sitio de costumbre, en la otra punta, sino a su lado, tan cerca que podría apoyar la cabeza en su hombro si quisiera; él desdobla la servilleta, endereza un cuchillo, acerca una vela y de pronto, con una claridad particular, como si le pusieran un cristal de color ante los ojos, o tal vez se lo retiraran, a ella se le ocurre que tiene intención de matarla...

La sensación de encontrarse en peligro cede al mal presentimiento de que un disgusto se cierne sobre ellos. La forma de enderezar el cuchillo no es la de un hombre que esté dispuesto a matar. Acercar la vela demuestra claramente que necesitaba llamar la atención. Que se haya acercado tanto a ella es una incógnita.

Los años que han pasado juntos hacen que se de cuenta de lo que pretende su marido. Si se ha colocado tan cerca y se ha acercado la vela es para que ella se fije mejor en él. También parece que quiere apoyar la cabeza en su hombro. Le nota absurdamente débil.

—¿Te encuentras bien?

— Tengo mal cuerpo, creo que tengo fiebre.

— Estás un poco caliente, tendrás algunas décimas. Come algo.

— No tengo ganas. Me cuesta trabajo tragar y respirar.

— A ver si vas a tener algo de gripe.

— Seguramente, pero no algo, sino mucha gripe. Me encuentro muy mal.

— ¡Pobre mío! De mal cuerpo a encontrarse muy mal.

— Sabrás tú de mis dolores.

— ¿Sabes tú de los míos?

— Ya me gustaría verte a ti en mi estado, querida.

— Ya me gustaría verte a ti en esos días del mes. O teniendo un hijo.

— Yo he tenido que trabajar enfermo.

— ¿Te crees que la casa se hace sola? Ni te has enterado de cuándo la he limpiado, te he hecho la comida y te he recibido con una sonrisa, todo estando enferma. Pero hoy estás malito y se va a acabar el mundo. Sólo hay una cosa más insoportable que un hombre enfermo, un marido enfermo.

— Mira, me encuentro tan mal que no tengo ni ganas de responderte.

— Es lo adecuado. Por esos derroteros mejor no ir. Vas a cenar un caldo bien caliente, no pongas caras, te vas a ir a la cama y vas a sudar la gripe. Mañana se habrá pasado todo.

— ¿No vas a llamar al médico?

— Si mañana no has mejorado, iremos a urgencias... Y apaga esa vela que te vas a quemar.

— Es que quería que me vieses mejor.

— Las bombillas led con brillo son más que suficientes. Mira, te quiero mucho y aguanto que te pongas malo. Pero, por favor, no te pongas tonto. Venga, un beso y a la cama.


Más inicios en el mismo enlace

25 comentarios:

  1. jajajaja muy real... esos dolores de "los enfermos" son siempre tremendos (siempre hablando en general, claro, no se me ofendan). Ahora mismito va el enlace. Gracias de nuevo por la participación doblemente ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Sylvia, por la convocatoria y por tu comprensión. Es un placer participar y hacerlo dos veces en esta ocasión me da remordimiento.
      Un saludo.

      Eliminar
  2. Has pasado de un drama a un sainete. Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Susana,
      De eso se trataba. Un enfoque diferente.
      Un saludo.

      Eliminar
  3. Muy bien ese diálogo aparte que muy encaminado a la realidad jjjj
    Esperemos que ese caldo le haya servido lo suficiente para sudar la gripe
    Un abrazo, feliz fin de mes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Campirela,
      A mi me suele servir el caldo, esperemos que a la "víctima" también.
      Un saludo

      Eliminar
  4. Me estoy riendo porque mi mujer me dice lo mismito cuando me pongo malo: ¡eres más flojo que un...!
    Saludos y a sudar esa gripe.
    P.D.: Y no importa que no tengas gripe. A sudarla igualmente :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Ibso,
      Me alegra mucho tu comentario, creí que yo era el único.
      Un saludo.

      Eliminar
  5. Que lindos diálogos e a guerra pelas dores maiores, um do outro ficou bem expressa. Tomara a sopa refaça a saúde,rs... Adorei! abraços, chica

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Chica,
      Muchas gracias por el comentario, creo que es una escena cotidiana. Al menos yo cuando me pongo malo, dicen que soy insoportable.
      Un saludo

      Olá Chica,
      Muito obrigado pelo comentário, acho que é uma cena do dia a dia. Pelo menos quando estou doente, as pessoas dizem que sou insuportável.
      Atenciosamente

      Eliminar
  6. Los sudores tienen que ser con ayuda espirituosa, eh? Que si no la gripe tsrda más en curarse.
    Abrazooo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Gabiliante,
      Tendrá que escoger entre seguir con gripe o con resaca. Pero un chorrito de jerez en el caldo siempre se agradece.
      Un saludo

      Eliminar
  7. Ella era más que práctica y directa! Jaja. Insensible por demás, la susodicha jeje. Aunque ustedes sean flojos a la hora de enfermarse, no cabe a nadie menospreciar al enfermo! Jaja. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Mónica,
      Es cierto que es práctica y el otro se haya puesto un poco flojo, pero resulta parca en mimos, claro que ni lo mimoso es un síntoma ni los mimos remedio.
      Un saludo

      Eliminar
  8. Un cuchillo siempre tiene su peligro sobre la mesa, pero en esos pueblos que acostumbran a comer con las manos, los homicidios a la hora de comer o cenar también son comunes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El cuchillo siempre es más peligroso cuando no se ve, y a la hora de comer el homicidio se perpetra con un "aderezo" en la comida.
      Un saludo

      Eliminar
  9. Un texto muy cercano, de esos en los que uno se reconoce sin darse cuenta. me ha sorprendido que empieza con una inquietud inquietante y acaba en una escena muy de casa, con ese cruce de reproches y cariño tan real. Al final deja una sensación entrañable. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola María José,
      Muchas gracias por tu comentario y opinión. La verdad es que este inicio me atrajo mucho y me pareció muy buena idea derivar el tinte de misterio hacia una situación familiar más inocente y común.
      Un saludo.

      Eliminar
  10. Al principio se comportó un tanto desconsiderada pero luego tuvo una idea que tal vez funciones.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Demiurgo,
      Muchas gracias por el comentario. Desconsiderada... es posible, más bien mosqueada cuando tu pareja te mira con un cuchillo y se acerca una vela. Más que una idea fue la aplicación de un protocolo.
      Un saludo.

      Eliminar
  11. Ola caro amigo, uma proposta e uma historia bem enredada. A principio se pensava num acidente ou mesmo uma ação violenta. Mas veio um dialogo terno e cheio de amor e compreensão. Por fim uma tentativa de curar a dor do outro. Ficou nobre o fim dado à historia, coisa de quem domina a arte das palavras.
    Aplausos por mais esta criativa historia amigo.
    Abraços e feliz fim de semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Toninho,
      Muchas gracias por el comentario y una opinión tan generosa. La verdad es que me gustó mucho pasar de una situación tensa a una más desenfadada.
      Un saludo.

      Olá Toninho,
      Muito obrigado pelo seu comentário e pela sua opinião tão generosa. Gostei muito da transição de uma situação tensa para uma mais descontraída.
      Atenciosamente.

      Eliminar
  12. Jajaja un giro radical del drama a la comedia, además relatando un hecho real que sucede entre las parejas.
    Me ha hecho gracia la frase de que no hay nada peor que un marido enfermo, jajaja

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Tracy,
      Muchas gracias por el comentario y la opinión. La verdad es que me gustó mucho este inicio y se trataba de pasar dela tensión al desenfado.
      Un saludo.

      Eliminar
  13. Luferura me gusto la historia, describes una pelea entre una pareja que suele pasar en la realidad. Siempre uno piensa que la otra persona no sabe lo mal que uno se siente cuando se esta enfermo.

    Que tengas un buen día
    Saludos

    ResponderEliminar