Páginas

07 marzo 2026

LOS COLORES DE MI VERDADERO YO

 Los colores de mi verdadero yo.

 


Como ya escribí, el reto juevero lo convocaba nuestra amiga Roselia desde su blog “espirutual- idade” al que titulaba “los colores de mi verdadero yo”. Fuera de este reto presento mis divagaciones porque tengo que admitir que he sido incapaz de encontrar un color que me represente o que quiera que me represente. Aunque le he dado muchas vueltas.

Los colores vienen a ser un reflejo, una longitud de onda que percibimos porque se dan en el espectro visible. Nuestra vida se desarrolla entre infinitas ondas. Llamamos negro a la ausencia de color, un objeto negro no refleja ningún color. Lo que vemos del sol es la luz de sus emisiónes y detectamos los planetas y satélites porque relejan esa luz. Vemos la luna recortada en el fondo negro del espacio porque sólo hay vacío a su alrededor. El hecho de poder apreciar los colores, incluso el negro, nos indica la existencia de algo. Porque los colores son un reflejo.

Un vaso de agua de mar lo verá incoloro, sin embargo el mar es azul, algunas veces verde, porque vemos como se refleja la luz en esa masa de agua. Podemos decir lo mismo del aire, vemos el cielo azul, cuando no tiene color. En las puestas de sol y amaneceres distinguimos tonalidades rojas porque percibimos un reflejo diferente.

Cuando nos miramos a un espejo vemos un reflejo de nosotros. Lo que nos puede llevar a la conclusión de que los demás perciben de nosotros un reflejo de lo que somos. La percepción es algo muy personal. Y a dicen que para gustos, los colores. Lo que a uno le parece un garabato a otro le parece una obra de arte. Es el mismo reflejo y una diferente percepción.

Por eso creo que no hay un color que nos defina, sino que nosotros reflejamos los colores que nos definen. Por eso si me decantase por un color que me definiese no haría otra cosa que expresar un deseo. Y puestos a desear prefiero que sean los que me rodean los que definan los colores que reflejo. Ya lo dije en una ocasión: dejo que mis amigos me consideren si soy buen amigo o no, pero no me hago a mi mismo esa calificación. Por la misma razón me considero incoloro y le dejo a los que me rodean que perciban mis reflejos. Admito que puede haber equivocaciones, empezando por uno mismo.

1 comentario:

  1. Mesmo de longe, sem te conhecer, posso imaginar que nada tens de incolor.Deves ser bem marcante, bomamigo e isso já te colore!
    Linda participação! abraços, tudo de bom,chica

    ResponderEliminar