El dilema.
Hay que admitir que el panorama internacional, y en gran parte el nacional, viene definido por la actual guerra en Irán. Es cierto que ejerce como una pantalla sobre todos los sucesos. No ha terminado la guerra en Ucrania, no está muy claro que en Venezuela vaya a haber cambios, parece que ya no hay una reivindicación de Groenlandia. También en España parece que los problemas que vivimos están más vinculados con la guerra que con el gobierno. Parece que no hay corrupción, que los acosos no han cesado y que el “no a la guerra” ha tenido más foco que los actos del 8M o del 11M. Siempre hay quien puede encontrar beneficio en una guerra.
El Almirante (retirado) Juan Rodríguez Garat explica en un video de El Debate “por qué Trump «parece vacilar» en Irán”. Creo que dice cosas acertadas, pero mezcladas, y creo que debería analizarse independientemente la postura y problemas de Trump de la de Sánchez. De esta forma lo que empieza siendo un análisis de la guerra termina siendo un análisis político. Y creo que por muy acertado que sea todo, no se alcanza a ver el fondo de la cuestión.
Trump quiere ganar una guerra, pero no sabemos, y parece que él tampoco lo sabe, con que objetivo. Acierta el Almirante cuando nos dice que una de las condiciones para llegar al final deseado es la de aportar para este objetivo “sangre, sudor y lágrimas” (él ha puesto a Churchill como ejemplo). Es cierto, así lo demuestra la guerra en Ucrania, en el que tanto rusos como ucranianos, están aportando gran cantidad de sufrimiento. También lo está haciendo Irán, e incluso Israel. Pero Occidente lo fía a una guerra corta. Lo deseable pocas veces se hace real. Tras casi dos semanas de bombardeo nos empezamos a plantear el coste de las hostilidades, las subidas de precios y los vaivenes de las bolsas. Demuestra así Occidente que no está muy dispuesto a la “sangre, sudor y lágrimas” necesarios para que Trump se apunte un éxito. Tampoco parecen muy claros los criterios de ése éxito. Toda vez que la resistencia del régimen de los ayatolás es la clave para su victoria.
En España, Sánchez parece parece estar desarrollando su guerra en la paz, que no por la paz. Parece que lo que se pide a los españoles que derramen sangre, sudor y lágrimas por el “no a la guerra” y que exportemos este lema. No nos extrañe que las fuerzas armadas españolas además de la bandera icen una pancarta con el “no a la guerra” y que en las bases de Rota y Morón las puedan leer las fuerzas aliadas, para dejar claro que estamos participando en algo que no nos gusta, como si les gustara a ellos. Pero nuestra sangre, sudor y lágrimas llevan mucho tiempo siendo utilizadas para la causa progresista. En nuestro caso las cuatro palabras, el “no a la guerra”, son un esfuerzo adicional. Una exportación para que no languidezca el progresismos en Europa, un esfuerzo más para fortalecer ese muro que nos divide.
La guerra que para muchos supone esa sangre, sudor y lágrimas para los que sobran en este mundo supone una oportunidad.
No has llegado al origen del conflicto. El gran Israel. Lo demás es palabrería. Un beso
ResponderEliminarHola Susana, yo creo que Israel va a remoque. Tiene la oportunidad y la aprovecha.
ResponderEliminarUn saludo.
Eso es, no sabemos qué objetivos se propone Trump en esta guerra con Irán. Se ha dicho que el petróleo, pero no creo. Mi opinión es que, como le ha salido "bien" lo de Venezuela, Trump se ha envalentonado y se ha dejado arrastrar por su amigo Netanyahu. Ese sí que tiene sus objetivos claros: tapar los juicios que tiene pendientes y ejercer la hegemonía en toda la región, aplastando todo lo que pise, como el caballo de Atila.
ResponderEliminarPor cierto, Occidente no es solo EEUU e Israel. Lo digo por "Occidente lo fía todo a una guerra corta". No sabemos si esta guerra va a durar días, semanas, meses...Pero ya te digo: Trump no se va a ir de rositas, aunque seguramente, como ha pasado en otras ocasiones, los europeos vamos a salir más perjudicados.
No entiendo exactamente lo que quieres decir con "se les pide a los españoles sangre, sudor y lágrimas por el no a la guerra".
Saludos,
Hola Emilio,
EliminarEn lo de Trump estamos de acuerdo. Creo, pero es suposición, que su fin último era y es derribar el régimen de los ayatolás, y que se esperaba una revolución de la población iraní con el principio de los ataques, no ha sido así. Creo que Israel va a remolque. En cuanto a Occidente no son sólo Estados Unidos e Israel, porsupuesto, hay que incluir Europa, Australia, Japón, Corea del Sur y algunas otras naciones. En estos países la opinión pública es un factor decisivo y no están dispuestos a que una guerra se prolongue.
Con que a los españoles se nos pide Sangre sudor y lágrimas por el no a la guerra me refiero a esa guerra en la paz que está librando Sánchez por mantenerse, por exportar el Sanchismo a Europa y por mantener y extender ese muro que impone a los españoles y, si puede, a los europeos.
Un saludo
Leído hoy: "Joseph Kent (el dimitido director de la lucha antiterrorista USA) niega que Teherán representase una “amenaza inmediata” y denuncia la presión de Israel para forzar a Washington a lanzar la ofensiva en una carta enviada a Trump" en https://elpais.com/internacional/2026-03-17/dimite-el-director-de-la-lucha-antiterrorista-de-estados-unidos-por-la-guerra-en-iran.html
ResponderEliminarHola Emilio,
EliminarMuchas gracias por la información. También la he leído en otros medios. No sé qué capacidad ha tenido Israel para forzar a Trump, si es que se le puede forzar. Ya entramos en los vericuetos de las teorías conspiranoicas. En mi opinión el error de Trump ha sido la unilateralidad. Ha solicitado el apoyo de la OTAN muy tarde, y además en lo que sería una operación No Artículo 5. Desde luego ya anunciado tener una excusa para romper la Alianza.
Un saludo