Este jueves nos convoca nuestro amigo el Demiurgo de Hurlingham con una propuesta muy interesante: se trata de escribir un relato policial en el que se haya cometido un crimen. El verdadero reto está en contarlo en 350 palabras. Así que procuraremos eliminar policías y otros accesorios y nos concentraremos en narrar y resolver un crimen en...
El cuento del misterio de la balsa del naufragio.
La noche empezó con siete tripulantes vivos, a la mañana siguiente quedaban cindo. “Patapalo” había desaparecido y el cadáver de “El gordo” yacía inerme en uno de los lados de la balsa. Tenía una herida circular en el pecho y los ojos cerrados. Parecía que habían arrastrado el cuerpo hasta ese lugar de la balsa.
No había habido ninguna clase de lucha. En ese caso los tripulantes se habrían despertado con el tumulto. Se confirmó que “Patapalo” había hecho su guardia, pero no había despertado a su relevo. Tenía fama de patoso, no solo por las dificultades consecuentes con tener una pierna de madera, sino porque era en sí un desastre agravado por su gusto por el ron. Respecto al finado “El gordo”, además de su pasión por la comida, no se le conocían manías. Era una persona tranquila y no discutía con nadie..
No tardaron en surgir las acusaciones entre los supervivientes, convencidos de que había un asesino entre ellos. El antiguo capitán del barco naufragado, ahora jefe de la balsa,. impuso silencio y mandó calmarse.
— Pensemos porqué el asesino se ha deshecho de sólo un cuerpo y ha dejado el otro.— sugirió.— Dejadme pensar.
Todos permanecieron en silencio, mientras arreglaban los escasos aparejos de la balsa, bien separados entre todos. Al rato el jefe exclamó
— Creo que ya to tengo.
— No ha habido ningún crimen. Durante su guardia el muy inútil “Patapalo” ha querido permanecer en pie para no dormirse, y ha pretendido deambular de un lado a otro de la balsa, posiblemente dando algún trago a la reserva de ron. Ha tropezado con alguna de las maromas y ha trastabillado. La mala suerte ha querido que su pierna de madera haya atravesado el pecho de “El Gordo” cuando dormía, su cogorza ha hecho que caiga por la borda arrastrando el cuerpo enganchado. Los dos ahora yacen en la inmensidad de la mar.
Todos estuvieron satisfechos con la solución, después de todo eran menos y se habían quitado de encima al que más comía y al que más bebía.
Tripulación de la Expedición Kontiki.
Más asesinatos, esperemos que resueltos, en el enlace
Una explicación muy acertada o muy conveniente.
ResponderEliminarGracias por sumarte.
Saludos.
Un placer participar, gracias por el comentario. Acertado o conveniente ¿Qué pasará?
EliminarUn saludo.
kontiki bar..... lugar extraño..... pero bueno, malo perder cadaveres muchos naufragos sobreviven con esas carnes....
ResponderEliminarGracias por comentar. Si se trata de sobrevivir con carnes habría sido la balsa de la Medusa.
EliminarUn saludo.
Quanta criatividade e inventiva nessa bela leitura que fiz aqui! Adorei o final com os dois que um comia muito e o outro bebia demais. Se foram, aliviaram o peso e tudo sobraria mais por lá!rs Muito bom! abraços, tudo de bom,chica
ResponderEliminarHola Chica,
EliminarMuchas gracias por el comentario y la crítica. Dejo al lector que se imagine si todo es como se cuenta...
Un saludo
Olá Chica,
Muito obrigado pelo comentário e pela crítica. Deixo para o leitor imaginar se tudo é como foi contado...
Tudo de bom!
Dos bocas menos con las que repartir las provisiones de la balsa parece que admite la justificación... No se yo si no será él el asesino jejeje. Me ha encantado... muy original. Bss
ResponderEliminarHola Sylvia.
EliminarMuchas gracias por el comentario. Hay una explicación para las muertes, pero creo que los cinco que quedan deberían estar un poco inquietos.
Un saludo
Ante todo, prácticos. Un beso
ResponderEliminarEsa es la palabra. Un saludo.
EliminarLa lógica se impone al.misterio y es muy interesante el alegato.
ResponderEliminarCrimen resuelto.
Un aplauso.
Saludos y muy buen fin de semana.
Hola Campirela,
EliminarMuchas gracias por el comentarios y la crítica.
Un saludo y buen fin de semana.
Muy bueno tu relato, realmente ha sido muy buena esa explicación, pero... realmente habrá sido así o el capitán pensó en deshacerse de los dos porque uno se comía toda la comida y entonces no les iba a alcanzar y el otro se tomaba la reserva de ron, podría ser ¿no?, ajajajaja.
ResponderEliminarMuy buena tu historia, me gustó mucho, buen fin de semana.
Un abrazo.
PATRICIA F.
Hola Patricia,
EliminarMuchas gracias por comentar, dejemos esa duda a criterio del lector, me alegro que te gustase.
Un saludo.
Jajaja me he reído con tu cuento, porque además fue bien explicado que no tuvo porqué haber crímenes.
ResponderEliminarUn sbrazo
Hola Tracy,
EliminarMe alegro que hayas disfrutado de un poco de humor negro. Muchas gracias por comentar.
Un saludo
Bien resuelto el crimen, ni Poirot lo hubiera visto tan claro. Saludos!
ResponderEliminarHola MPaz.
EliminarMuchas gracias por el comentario y la comparación.
Un saludo.
Un relato ingenioso, que plantea un misterio con apariencia de crimen y al final lo resuelve de una forma inesperada, pero coherente dentro de la historia. Mantiene la tensión en tan poco espacio y juega con los prejuicios de los personajes, que enseguida buscan un culpable sin imaginar una explicación tan accidental. Y el cierre tiene un punto de humor negro, deja ver la frialdad de los supervivientes ante la muerte. Un abrazo
ResponderEliminarHola Nuria,
EliminarMe has recordado a las prácticas de supervivencia, las relaciones sueen ser cordiales, pero muy tensas. Por eso siempre hay cierta frialdad frente a los inconvenientes.
Un saludo.
Oye, pues me moló un montón el relato, ¿sabes? Tiene una carga de humor negro , de verdad, está muy guay. Claro que la cosa se le fue de las manos porque el tinglado era de lo más cutre y precario, vamos, que era pedir a gritos un desastre.
ResponderEliminarY si pasan los días así, con esa racha de mala pata que lleva el pobre, van a ir diezmando a la tripulación entera, uno detrás de otro, ¡qué barbaridad! Al final no va a quedar ni el gato, fijo.
Me parto con lo trágico que es y a la vez lo tronchante, ¡qué fuerte todo!
Hola Lucía,
EliminarEl tinglado es cutre y precario porque es el resultado de un naufragio, lo normal es que si no pasa ayuda cerca no quede ni el gato, ya que se lo habrán comido.
Un saludo.
Creo que el capitán fue astuto, dio en el clavo en la resolución del misterio y dejó calmados a sus hombres, ya bastante estresados por el naufragio y las muertes misteriosas. Buen relato. Un abrazo
ResponderEliminarHola Mónica,
EliminarEfectivamente el capitán primero tiene que solucionar problemas y luego resolver crímenes. Muchas gracias por el comentario y opinión.
Un saludo.
Relato muy ingenioso que mantiene la intriga hasta el final.
ResponderEliminarEl ambiente de sospecha en la balsa está muy bien construido y hace pensar en un crimen inevitable.
Sin embargo, la explicación final rompe las expectativas con un giro casi irónico. A veces el misterio no es un asesino… sino la simple y cruel torpeza del destino. Muy bueno. Un abrazo, amiga
Hola María José,
EliminarMuchas gracias por el comentario y la crítica. Aunque el tema fuese de asesinatos, eran más atractivos los misterios y soluciones convenientes.
Un saludo