Avisos.
Empezaré pidiendo perdón a los no fumadores, sobre todo a los no fumadores radicales. Esos que se indignan si te ven fumando. Que conste, no me gustan los cigarrillos y no los soporto. Me encantan los puros y disfruto de cala calada que le doy, también me gusta fumar pipas. Intento no abusar. Mi bolsillo lo agradece más que mis pulmones. Mi madre, sin embargo, es fumadora empedernida. En realidad toda mi familia lo era. Me imagino que mi padre repartió puros cuando nací y sus amigos los fumaron alrededor del recién nacido, que era yo. Tampoco me extrañaría la imagen de mi madre amamantado a un servidor entre calada y calada del cigarrillo; con mucho cuidado, eso sí, de que al niño no le caiga algo de ceniza. El caso es que sentados en la terraza de un establecimiento en el que permiten fumar vi la cajetilla de cigarrillos.
Y contemplo que la cajetilla, además de la marca, en cuestión, es un aviso y una continua advertencia. Queda una línea en total para recordar las delicias de su nauseabundo sabor. Pero uno contempla el paquete de cigarrillos y hay motivos más que suficientes para sentirse incómodo. Fumar hoy por hoy debe llevar al fumador a esa sensación que se sentía en la pandemia de estar bordeando lo permitido cuando uno tenía la necesidad de ir a hacer compra o salía a pasear un rato en pareja. Ya no digo si, además, no llevabas la mascarilla. El caso es que si fuese fumador, comprando ese tabaco, me sentiría como un forajido. Gastar el dinero para transformarlo en un humo tóxico te hace sentir miserable.. No es malo llenar el recipiente de esos veinte cilindros de veneno, de avisos de lo que puede pasar o puede provocar. Aunque el recordarte que te puedes morir es de lo más natural, creo que el aviso adecuado sería que puede acortar la vida, pues todas las vidas tienen el mismo final, con o sin tabaco.
No estaría de más añadir un aviso adicional en que figurase que al comprar ese paquete de cigarrillos el 80% de lo que usted ha pagado son impuestos, y que cada vez que el Estado decide aumentar el precio para que usted deje de fumar pone una vela a la Virgen para rogarle que siga fumando o, incluso, fume un poco más.
Pero si hemos de ser justos, también sería necesario colocar algunos avisos en otros productos, fotos incluidas.. Avisar en una botella de licor o de vino sobre los riesgos de la bebida. La posibilidad de acabar con cirrosis. Las familias rotas y todas las secuelas del alcoholismo. Tampoco estaría de más, añadir las tasas que se cobran además del IVA. Según la bebida puede llegar a pagar más de un 45% de impuestos.
En atención al medio ambiente, se podría añadir que la carne de vacuno procede de un ganado cuyas ventosidades colaboran en el calentamiento global. Y ya puestos dar un aviso sobre las legumbre vegetarianas que pueden provocar gases en las personas ocasionando los mismos efectos que los gases de las vacas.
Se demuestra que vivimos en una sociedad contradictoria en la que consideramos funesto el consumo de tabaco, pero somos permisivos con el de drogas como haschís o marihuana, a las que consideran incluso beneficiosas. No se trata abrir un debate, ni una discusión. Pero algo nos tendremos que mirar en conjunto.
Pero los que deberían llevar un aviso permanente y bastante detallado son los componentes de nuestra clase política. Trasladados a las prevenciones comerciales los mensajes serían de un tipo directo y fácil de entender:
Escoja este producto bajo su responsabilidad.
Este producto nunca es responsable
Este producto vive de usted.
Prevenimos sobre la dependencia que puede originar este producto.
Este producto le dará más problemas que soluciones.
En fin, les recomiendo que se hagan a la idea de que aunque no llevan avisos, como si los llevasen.
Creo que algunos sujetos son màs peligrosos. Un beso
ResponderEliminarEl peligro pocas veces está en el objeto, sino en el sujeto que dispone de él.
EliminarUn saludo.
Ainda que nenhum aviso exista, a consciência deve falr mais alto e m respeito a si próprio e aos demais!
ResponderEliminarabraços, chica
Hola Chica,
EliminarEstamos de acuerdo. Supongamos que la mayoría de las personas tienen sentido común y no necesitan de favores que no hayan pedido-
Un saludo.
Olá Chica,
Concordamos. Vamos partir do princípio de que a maioria das pessoas tem bom senso e não precisa de favores que não pediram.
Atenciosamente.
Yo creo que con un simple aviso para es suficiente y sobra la imagen. De todas formas a los gobiernos le viene de perlas llevarse 3,60 más o menos de cada cajetilla de tabaco, un pastón. Así que no sean tan hipócritas, yo no fumo, pero cada cual pienso que debe tener libertad de elección y respetarlo. La calle es de todos.
ResponderEliminarUn abrazo
Hola Nuria,
EliminarEstamos de acuerdo, se empieza recortando el tabaco y luego otras cosas... en teoría por nuestro bien.
Un saludo