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10 septiembre 2026

EL CUENTO DEL EXPLORADOR DE MARTE


Nos convoca esta semana nuestro amigo Ibso que, desde su blog “Camino a utopía”, propone un reto al que ha denominado “El objeto, la idea o el sentimiento que no debería existir” y nos invita a escribir un relato de unas 350 palabras desarrollando la idea de algo habitual que no debería sorprendernos, pero que está fuera de lugar, este algo puede ser un objeto, un pensamiento o un sentimiento. Soy un aficionado a los OOPART (Out Of Place Artifact - Artefacto fuera de lugar) así que me gustó la idea de este reto en el que intento juntar a los tres (objeto, pensamiento y sentimiento), no sé si lo lograré, en...  

El cuento del explorador de Marte.

John W. Mortimer era el comandante de la misión Ares V. Estaba bajando la escala del módulo de posado Amstromg para ser el primer humano en pisar la superficie marciana. Sus compañeros Neville Williamson Jr. Y Mary Stonerock permanecían en el módulo comprobando las comunicaciones. Otros dos tripulantes permanecían en órbita, monitorizando la superficie del planeta. Por cuestiones de rango, John pasaría a la historia como protagonista; Neville y Mary serían secundarios, y los otros dos astronautas completamente anónimos.

Comenzó su paseo hacia una pequeña elevación. Al pasarla sería posible comprobar la calidad y la eficacia de las comunicaciones. El suelo era rocoso, como indicaban todas las fotografías tomadas, y el paisaje tenía un aspecto que él consideraba rojizo, más por costumbre que por percepción. Desde luego, el cielo no era azul y el sol brillaba sin alegría. Se sentía cómodo a pesar de ir embutido en el traje espacial con una escafandra de tres viseras. No le costaba mucho trabajo andar y llegó al promontorio antes de los esperado y sin hacer un gran esfuerzo.

Pasado éste y frente a él, colocado en una sombra, distinguió un tenderete consistente en una sábana extendida, casi sin arrugas. Sobre ella había varias franelas de diferentes equipos y selecciones de fútbol, todas de la última temporada. Había otra sección, también de camisetas, que tenían impresas frases como “Recuerdo de Marte” o “Pasé por Marte y me acordé de tí”; había además una nota que informaba de la posibilidad de encargar el color deseado.

John se sintió primero un poco descolocado; su primera intención fue buscar a la persona que atendía ese tinglado; era una tontería hacerlo. Luego se fue indignando paulatinamente. No era para menos: dos años de viaje, ocho horas al día peladeando para mantener el corazón sano, más de setecientos días comiendo comida en pasta entubada y agua en pajita, ser el primer hombre en Marte para encontrar al final esto... Era realmente intolerable.

Decidió llamar a sus compañeros e informarlos:

— ¡Hey!, Neville, Mary... ¡Nos han mandado a Marte sin un pavo!... ¡Y aquí todo es carísimo!

Fotograma de "Viaje a la Luna" de George Melies, 1905

Mas cosas fuera de lugar aquí


4 comentarios:

  1. Hasta llegar al final de tu cuento es toda una ventura trepidante, estar en otro planeta y poder explorar después de un largo viaje
    Claro que llegas al final y te encuentras un tenderete de banderas con equipos de fútbol y te da un perreque jjjjj y encima sin un euro en el bolsillo
    Ingenioso querido compañero hasta decir basta jjjj
    Te deseo un muy buen jueves.
    Abrazo.

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  2. Muy bueno. No me extrañaría. Un beso

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  3. Tu sempre criativo! E pena fazer tudo isso e estar sem um tostão!
    Cada uma que inventas,rs
    Adorei! abraços, lindo dia, chica

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  4. No puedo borrar la sonrisa de mi cara. ¡Qué buenooooo!
    Y analizándolo diría que sí, que has logrado meter un objeto, un pensamiento y un sentimiento que están fuera de lugar. Así que hoy te llamaré ¡GENIO!
    Un abrazo y muchas gracias por tu participación.

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