Nos convoca este jueves nuestra amiga Campirela desde su
blog con un reto que ha denominado “juegos de verano” en el que nos invita a
escribir sobre un juego, ya sea real o inventado, de los veranos de nuestra
infancia. Nos da la oportunidad de que el relato sea nostálgico, divertido,
tierno, travieso ajustándonos a unas 350 palabras. A mí me ha
dado por hacerlo metafórico asi que he llamado al relato…
LA METÁFORA DEL RESCATE
Recordaba que en su niñez le gustaba el juego del rescate, o
el de policías y ladrones, que consistía en dividirse en dos grupos iguales,
uno de policías y otro de ladrones, los primeros tenían que atrapar a los
segundos, que quedaban prisioneros en un lugar convenido. Bastaba con que un
ladrón no capturado tocase a uno de los prisioneros para que todos quedasen
liberados. Y el juego seguía, si se conseguía atrapar a todos los ladrones se
cambiaban las tornas.
El caso es que uno se pasaba la mañana buscando,
escondiéndose o corriendo, ya fuese persiguiendo o perseguido. Era un juego más
bien urbano, extensión en la calle de los recreos de colegio, para los que pasaban
las vacaciones en casa. Le gustaba este tipo de juegos, luego fueron
sustituidos por el ajedrez y con la llegada de las pantallas por los de
estrategia. Sin embargo, en los ratos de reflexión acababa recordando el
rescate. Lo hacía con cariño, con el convencimiento de algo que, sucediese de
nuevo o no, no iba a volver a disfrutar. “Pocas cosas repetidas se
experimentan de la misma forma”, se decía.
Ahora pensaba que desde que tenía uso de razón, ha estado
jugando a una especie de rescate toda su vida. Persiguiendo unos objetivos y
esquivando inconveniencias y problemas. En ocasiones esperando un auxilio que
le rescate y otras veces echando una mano para que otros puedan escapar de sus
problemas. A estas alturas no sabe si sentirse aliviado o resignado, es posible
que para él la época de perseguir haya acabado, pero no la de evitar ciertos
embates y otros achaques, ni tampoco la de esperar o prestar ayuda.
Desde su retiro aumenta el convencimiento lo ha estado
jugando sin tener muy claro si ha sido
policía, ladrón o, ocasionalmente, uno y otro dependiendo del momento. No está
cansado de jugar, piensa que hay muchos sueños que perseguir y muchas situaciones
incómodas que evitar. Parece que el rescate es uno de esos juegos que se
eternizan…
Más juegos en el mismo enlace.
Muito bom recordar as brincadeiras e quem nunca brincpou de polícia ou ladrão? Tempos boins de criançada leve, sem preocupações. Mas crescemos e melhor continuar brincando, não levando a vida tão à sério sempre senão implodimos,rs Adorei te ler! abraços, chica
ResponderEliminarHola Chica,
EliminarMuchas gracias por tu comentario. Creo que lo más bonito de la niñez es la imaginación y la ausencia de preocupaciones. También estoy de acuerdo en que tenemos que tomar la vida como un juego.
Un saludo
Olá Chica,
Muito obrigado pelo seu comentário. Acho que a coisa mais bonita da infância é a imaginação e a ausência de preocupações. Também concordo que temos que encarar a vida como uma brincadeira.
Tudo de bom.
Esos juegos de ladrones y policías, ¿quién no los ha jugado alguna vez? Y es cierto que hay juegos que determinan nuestro destino de vida. Y aun ya con una edad relativa, jajaj, seguimos jugando a policías y ladrones.
ResponderEliminarUn beso, muy feliz día.
Muchas gracias por tu aporte.
Hola Campirela,
EliminarCreo que si ahora nos pusiésemos a jugar a policías y ladrones daríamos un espectáculo y quizás alguno terminaría en el hospital. No obstante hemos cambiado los juegos y sus reglas.
Un saludo.
Qué recuerdos Luferera. Tantas veces que jugábamos al rescate y cuando creíamos que ya íbamos a ganar llegaba algún niño o niña que todavía estaba oculto, tocaba a los que habíamos atrapado y liberaba a todos y de nueia empezar.
ResponderEliminarQué tiempos.
Un abrazo
Hola Nuria,
EliminarLa verdad es que se eternizaba, lo peor era las conversaciones entre los prisioneros y vigilantes, se distraían un montón, el juego parecía el cuento de nunca acabar. Pero cuando lo dejábamos teníamos la habilidad de dejarlo sin vencedores ni vencidos.
Un saludo
Es una buena metáfora de la vida. Un beso
ResponderEliminarMuchas gracias.
EliminarUn saludo
La vida es un juego donde se cambian de roles según el momento que te toca vivir, ese juego de rescate de alguna manera u otra todos lo hemos jugado, también ajedrez, aquí en la infancia la mayoría jugábamos, quizá no muy bien, pero fue parte de nuestra infancia y adolescencia.
ResponderEliminarMuy bello relato que contiene un análisis del transcurso de la vida.
Un abrazo.
PATRICIA F.
Hola Patricia,
EliminarMuchas gracias por tu comentario, estamos de acuerdo. No me quejo de mi infancia, lo pasé bien. Mi adolescencia fue más bien difícil, bueno ella no, el difícil lo fui yo. Quizás me dio demasiado por el ajedrez olvidando el rescate.
Un saludo
Interesante ese paralelismo entre juego de infancia y realidad de adulto. Mucho más sana y recomendable la primera, claro. Buen aporte, Luferura. Un abrazo
ResponderEliminarHola Mónica,
EliminarMuchas gracias por el comentario, creo que existen muchos paralelismo entre los juegos y la vida, después de todo los juegos también te preparan y son menos peligrosos.
Un saludo
Grande amigo esta convocatória veio para nos levar ao passado, com uma linda viagem ao tempo da liberdadee, da vida leve, da criação e da imaginação. Tempo muito diferente das crianças que vivem em playground cercadas de todos os cuidados. A gente era criança com vento pelas costas.
ResponderEliminarBpm ler sua historia e recriar a nossa.
Meu abraço e feliz fim de semanaaa.
Hola Toninho,
EliminarDesde luego los tiempos han cambiado, a mi me parecen mejor los de antes, porque eran los míos, aunque es discutible, con las normas actuales parece que somos supervivientes. Pero en mi opinión la gran diferencia es que antes veías jugar a más niños en la calle, mientras que ahora apenas se ven.
Un saludo
Olá Toninho,
Os tempos certamente mudaram. Acho que antigamente eram melhores, porque eram os meus, embora isso seja discutível. Com as regras atuais, parece que estamos apenas sobrevivendo. Mas, na minha opinião, a maior diferença é que antes se viam mais crianças brincando na rua, enquanto agora quase não se vê nenhuma.
Atenciosamente
Qué bueno que has traído el juego de policías y ladrones, era uno de mis juegos preferidos, qué bien lo pasaba, muy entretenido ese juego, y también me encantaba el juego de mesa del ajedrez, aunque perdiera jajaa. Qué tiempos aquellos, quién volviera atrás.
ResponderEliminarQue estés pasando un feliz día, LUFERURA.
Un beso.
Hola María,
EliminarLo malo de intentar volver atrás es que seguramente alguno acabaría en el hospital. Menuda tortuga estoy hecho para darme una carrera.
Un saludo
De ese si me acuerdo, pero normalmente nocturno.
ResponderEliminarSalud.
Hola Erik,
EliminarNo sé por qué, pero por la noche teníamos asumido jugar al caníbal. Ese no se eterniza a.
Un saludo
También he jugado yo a eso, a policías y ladrones, y era muy divertido y como bien dices es un juego de patio de colegio, que conquistó la calle.
ResponderEliminarY pienso yo....
¿No sería una premonición de la corrupción que vivimos hoy en día?
Hola Tracy
Eliminar¡Qué pregunta! Habría que preguntarle a los de hoy cómo lo jugaban. Seguro que hacían de policías y dejaban librar a los ladrones o eran ladrones que entregaban a sus compañeros.
Un saludo