“Para hacerme poderosa sólo necesito una cosa: educación”. Malala
Yousafzai.
A partir de ella voy a contar…
El cuento de una madre.
Desde que contrajo matrimonio con un hombre quince años
mayor que ella, Fátima se había prometido hacer que sus hijos, sobre todo sus
hijas, no tuviesen un futuro como el que había sido su pasado y lo que estaba siendo
su presente. Su matrimonio fue concertado, conoció al que iba a ser su marido
dos días antes de la boda y dos días después de su primera menstruación. No
quería concertar matrimonios, no quería para su hijo una esposa que no le amase
y que él se limitara a hacerla su sirvienta y el objeto de los ratos de solaz.
Y desde luego que no lo quería para sus hijas, ellas se casarían con un hombre
que las amase y las respetase, que estuviese dispuesto a compartir la
responsabilidad de llevar una casa y una familia.
Para materializar su propósito comenzó Fátima por hacerse el
alma de la casa y de la familia, no dejaba que sus hijos abandonasen su tutela,
les contaba historias todas las noches, los cuentos que había escuchado de
pequeña, no sabía leer. Y prometiendo a sus hijos que descubrirían mejores
historias, les metió el gusanillo de la lectura. Fue fácil convencer a su
marido de que los niños fuesen a la escuela, no tanto de que sus hijas lo
hiciesen, pero la posibilidad de que una mujer supiese leer y llevar cuentas
para ayudar a su futuro marido fue lo suficientemente convincente.
Fátima llegado este momento, reunió a sus hijas y les hizo
prometer que nunca dejarían de leer y que seguirían estudiando. Les dijo que, pese a las limitaciones que les impondría la sociedad, no dejasen de aprender.
Ellas serían un primer paso, terminó con un consejo: sed un poco más
inteligentes cada día, sabréis donde estáis, y con lo que tengáis a vuestra
disposición, sabréis lo que podáis hacer. Vuestra fuerza reside en vuestra sabiduría.
A sus hijos también les hizo prometer lo mismo y que
tratasen a sus hermanas y futuras esposas como a iguales.
Ya se encargaría ella de que no hubiera matrimonios concertados.
Más historias en el mismo enlace.
Beleza de texto e história! Sem leitura e educação eas coisas não vão avante! É básico issio, fundamental!
ResponderEliminarPerfeita participaçáo! abraços, chica
Hola Chica,
EliminarMuchas gracias por el comentario, estamos de acuerdo. Creo que la educación se inicia por el fomento de la lectura.
Un saludo
Olá Chica,
Muito obrigado pelo comentário, concordamos. Acredito que a educação começa com o incentivo à leitura.
Tudo de bom
Muy buenas las reflexiones sobre las citas, ese brillante sentido crítico tuyo....
ResponderEliminarEducación en casa y escuela, a veces los maestros pregonan igualdad y los padres en casa deshacen lo construido y al revés. El comentario viene a qué no es necesaria una Fátima para que el caso se dé, los padres carcas son una raza vigente. Muy interesante. Gracias.
Hola Verónica,
EliminarMuchas gracias por el comentario y tu consideración.
Efectivamente un Fátima no es necesaria para que se dé el caso. En cuanto a los padres... siempre serán caracas y de otra generación diferente a la de sus hijos, es importante su grado de tolerancia.
Un saludo