Antifascismo.
Debo admitir que estoy confundido. Posiblemente lo que me han enseñado necesite una revisión, incluso puede que una sustitución, entiéndase un reaprendizaje. Tengo que admitir que para ciertas cosas prefiero tomar una actitud de no saber nada y que me explique bien lo que hay. Pero también, con lo mucho o poco que sé de un tema, me coloco en una base de partida. Ésta es muy elemental y consiste en lo que todo el mundo admite como cierto y hay muy pocas discusiones y puntos de vista contrarios. Quiero con esto decir que hay un acuerdo común con respecto a lo que establezco como base.
Hoy ha publicado El Debate, y ha tenido eco en las noticias del medio día, que “Una turba de radicales ‘antifascistas’ boicotean el acto de Abascal en Granada: «Es un delito electoral»”. También se hace mención en otros medios, El Debate hace referencia a Europa Press que quita un poco de hierro y rebaja el boicot a intento. El mitin se celebró, hubo detenidos y disturbios de mayor o menor importancia que, también según el medio, se saldaron con un detenido y varios identificados. La importancia que tiene, en mi opinión, es la radicalización que se está cultivando en nuestra sociedad. Creo que este intento de boicot debería haber sido rechazado por todos los partidos demócratas que, por esta razón, deben ser antifascistas, No he encontrado este rechazo, el silencio, en este caso, creo que significa anuencia.
Mi base de partida es la idea que tengo de fascismo, y supongo que antifascismo debe ser conducirse completamente al contrario. De lo que he aprendido los fascistas, y los nazis, se enraizaron en el principio de “tomar las calles”, Tanto en Italia como en Alemania una de sus métodos principales de acción era impedir la celebración de reuniones de otros partidos que no fuesen ellos,y reventar las conferencias de los ponentes que no fuesen de su cuerda. También recurrían al señalamiento de ciertos personajes, de forman que nunca argumentaban contra el mensaje, preferían matar al mensajero. También paseaban en todos sus actos las banderas y logos de su partido, La Regia Aernautica (Aviación Italiana de la IIGM) tenía como escarapela el haz de lictores y la bandera de Alemania fue la cruz gamada, identificando así el símbolo del partido con el de la nación. (hago aquí el inciso de recordar que la ikurriña se utilizó primero como símbolo del partido nacionalista vasco - PNV). También rendían homenajes a los que eran detenidos por ejercer violentamente las mencionadas acciones.
Y contemplo con cierta estupefacción que los que hoy se denominan antifascistas están haciendo todo lo anterior. Parece que cuando se tacha a alguien de fascista nos estamos atribuyendo el derecho de hacerle callar, impedir sus reuniones, acosarlo y, llegado el caso, matarlo. La democracia para los antifascista, igual que para los fascistas, sólo funciona en un sentido. Parece ser que tanto antifascistas, como fascistas, siguen sin comprender que en democracia se trata de convencer y no de imponer, cancelar o prohibir. La libertad de expresión me obliga a escuchar lo que diga cualquier orador. Mi libre albedrío me llevará a estar de acuerdo o en desacuerdo. Mi limitado conocimiento me permitirá explicar por qué comulgo o no con lo dicho. Pero mandarle callar me haría, según quien hable, fascista o antifascista.
Llego a la particular conclusión de que fascismo y antifascismo, por muy opuestos que sean, son la misma barbarie. Y que la aquiescencia con cualquiera de ambos nos radicaliza todavía más. En fin, avisados estamos.
Ooooh, me lo acabas de
ResponderEliminarponer en bandeja ,para
despacharme a gusto :
Los antifascistas, como
los de la kale borroka, tan
democratas ellos, se dedican.
a boicotear actos de vox , que
seran los mismos, supongo ,
los que estropean las charlas
de Vito Quiles , la libertad de
unos , termina, donde empieza
la de otros, tiene que haber de
todo, que luego no guste, eso
da , para otro debate , lo que
no puede ser, es que
para combatir el fascismo,
se usen sus mismas tecnicas,
ademas, el fascismo nunca
existio en España, el regimen
del caudillo, era ultracatolico
nacionalista, pongo ultracatolico.
primero, porque si el regimen se
descuida, los curas hubieran
controlado España,asi que no
vengan estos pseudoprogres,
a darnos lecciones de nada,
buen finde , un saludo.
Hola Orlando,
EliminarEstoy completamente de acuerdo contigo. El antifascista es tan radical que se cree con el derecho de linchar a un fascista por el hecho de que él le acuse de tal.
Un saludo y buen finde.
Lo de calificar de fascista al enemigo se ha convertido en un recurso, una palabra con la que se llenan la boca quienes no tienen otro argumento para hacer frente a quien no comulga con ellos.
ResponderEliminarLa intransigencia, el totalitarismo, tienen muchos colores, pero en el fondo, son lo mismo situados en extremos distintos.
Tienes razón, es el equivalente a descalificar cuando no puedes rebatir. Pero son los mismos perros con distintos collares.
EliminarUn saludo
La política y los políticos... en realidad sólo redefinen conceptos a conveniencia. Son malos tiempos, gente bastante inepta en general, que solo saben mover el avispero. Una lástima, siempre pagamos los mismos.
ResponderEliminarPues es la verdad Sylvia, no sé que habremos hecho, o que habrán hecho nuestros padres, pero me da que estamos sufriendo la maldición de "ojalá tus hijos vivan en tiempos interesantes".
EliminarUn saludo
Todo lo que sea la derecha del pp es el partido conservador. No fascismo. Y los antifascistas son comunistas. Un beso
ResponderEliminarHola Susana, estoy de acuerdo contigo en que hay más fascismo en el antifascismo e independentismo que en la derecha española (por muy "extrema" que sea, que lo es por estar al extremo. Los comunistas prefieren denominarse así porque creen captar a más gente.
EliminarUn saludo