El orden mundial.
III La ciudad.
El abandono del nomadismo fortalece a las familias y sus relaciones entre ellas. De estas relaciones nacen las necesidades de intercambio y de ayuda. Nace la ciudad como un centro de reunión para facilitar las comunicaciones y los intercambios. Si bien el clan podía tener su líder, la ciudad fomenta la creación de una autoridad que organice, que ordene. Alrededor de las ciudades se crea un área de influencia. Sobre la autoridad recae la responsabilidad de garantizar la protección y dar una solución a las disputas.
Pero la ciudad no es un ente aislado; hay otras ciudades. El orden mundial sube un nivel cuando las ciudades están condenadas a relacionarse. El primer germen del Estado es la ciudad-estado haciendo alianzas o coaliciones con, o contra, otras. También se erige una figura suprema sobre las ciudades: el rey, el faraón, el emperador..., q.ue asume la autoridad sobre unas ciudades determinadas. Indica el rey cómo tienen que relacionarse los ciudadanos y las ciudades. Es el origen del reino e imperio. En ellos, una persona establece también las relaciones con otros reinos.
El papel de la ciudad en el orden mundial ha ido variando, pero sigue siendo un núcleo de población que aglutina administración, industria y servicios. Gran parte de la ciudad se dedica a servirse a sí misma. Con el paso del tiempo las ciudades se han ido llenando, mientras que el campo se ha ido vaciando. Han sido el destino de grandes éxodos. Asistimos incluso a cómo las ciudades pequeñas se vacían en beneficio de las grandes cuando no son absorbidas. Hoy hablamos de aglomeraciones urbanas más que de ciudades.De siempre el dominio de una nación sobre otra ha consistido, fundamentalmente, en el control de las ciudades y de las vías de comunicación. Hoy no parece tan claro.
Nos encontramos actualmente en un mundo superpoblado con sus habitantes superconcentrados en urbes que reclaman servicios y desde las que se administra el mundo. Se da la circunstancia de que la visión del mundo para muchos de sus habitantes se reduce a la de su ciudad. La ciudad llega a favorecer la dirección de un mundo global desde una concepción muy local. Así tenemos hoy dirigentes que se permiten regular el campo cuando nunca lo han pisado ni lo conocen. Movimientos que reclaman productos de kilómetro cero en ciudades que necesitan de largas vías de comunicación para ser abastecidas.
Los primeros, y más inmediatos, problemas de los ciudadanos se originan en las ciudades. La vivienda y el trabajo son claves; pueden ser incluso la causa de que un ciudadano decida cambiar de ciudad.
En países como Alemania la población està màs distribuida en ciudades pequeñas y pueblos. Un beso
ResponderEliminarEl que no haya grandes ciudades no significa que no haya aglomeraciones urbanas. Yo estuve en una zona rural en la que había cuatro ciudades a distancias inferiores a 15 kilómetros.
EliminarUn saludo.
Hola me ha gustado la reflexion actualmente muchas personas han dejado sus pueblos para ir a la sciudades para acceder a maypres oportunidades, por ejemplo aqui en Mexico de donde soy hay un programa llamado pueblos magicos, el cual consiste en darles apoyos a pequeños pueblos que poseen algun valor historico y cultural para que estos permanescan y generando flujo de turistas que conoscan nuestra cultura y tradiciones y agarantizando que estos lugares permanescan, saludos
ResponderEliminarHola Cecy,
EliminarEn alguna medida las pequeñas poblaciones se resiten a desaparecer y se vuelcan con el turismo o con una actividad determinada. Aquí es en España muchos pueblos saben que dependen de una central, de una mina o de una industria para no echarse en manos de una solución turística. Pese a todo tienden a concentrar en ellos otras poblaciones más pequeñas o tienen a ser zonas residenciales o de veraneo de otras grandes aglomeraciones.
Muchas gracias por el comentario.
Un saludo